La relación trabajo y arte en la sociedad actual, por Feyie Ferrán

“Para que vuelva a existir la posibilidad de vitalidad humana en su propio quehacer, se debe abolir la productividad en masa de cultura. Para esto, se debe volver a hablar sobre el sentido de libertad”.

El capitalismo, desde mitad del siglo XX, se presenta como el esfuerzo único por salvaguardar el sistema de vida moderno que tenemos, las condiciones de vida actuales han recompuesto, a la vez, nuestro sistema perceptivo de lo que entendemos por necesidad de subsistencia. Pero esto, no es más que un intento irónico y desesperado, puesto que solo hay que pensar en el daño a la integridad humana solo por la mentira del libre-mercado. Se podría decir, entonces, que la sociedad capitalista a cada momento vuelve a expandir sus límites infinitamente, pero lo cierto es, que “El Espíritu” de la sociedad moderna está ya podrido.  La conciencia avanza en soledad, a cada paso, hacia un saber más especifico, al mismo tiempo,  la cultura de la máquina productiva  solo puede ser decadente y desprovista de sentido, la estructura del sentimiento humano, ya no lo es. Todo el aparato científico (es decir su código de comunicación)  no ha hecho más que entender al hombre como máquina productiva, vaciando su quehacer en el puro e inmediato existir.

foto28613

La forma de relacionarnos con nuestra expresión vital (El trabajo por sobretodo) se nos ha ocultado como expresión vital y solo es un medio para producir dinero (En esto Marx pasa cuenta en su teoría económica y filosófica). Puesto que todo aquello que nos ata a la necesidad es también lo que nos ata a la propiedad privada en sí misma, al trabajo alienado; esta forma alienada de propiedad que hemos aprehendido (La hiper-teconología y lo hiper-tecnológico), ha deshecho la relación con el quehacer humano, a la ejecución de la actividad humana en general. Se ha perdido de vista lo fundamental de la relación hombre-trabajo, a saber, el amor por la cultura presente en el quehacer más rudimentario, la agricultura, el arte, la filosofía, etc., siempre ha sido respetable. Nuestro quehacer se ha entendido mal, el trabajo es una forma-de-vida (y no un ejercicio para optar a ella), esta no es una propiedad primitiva de la industria, sino que es una propiedad avanzada de la relación hombre-naturaleza.

Pero la industria cultural es una interrupción en el hombre y lo propio en él (el cine, la literatura, entre otras, fueron asimiladas por la industria y objetivadas como productos). Por ende, es necesario volver a reconsiderar la relación del hombre con el trabajo, debido a que esta misma es una relación hombre-arte (con el sentimiento del arte), una relación que ha perdido su visibilidad y que permitiría volver a delimitar el proceso de hiper-producción y la necesidad del hombre por expresarse vitalmente. Para que vuelva a existir la posibilidad de vitalidad humana en su propio quehacer, se debe abolir la productividad en masa de cultura. Para esto, se debe volver a hablar sobre el sentido de libertad (depositada hasta ahora en el dinero) como un acontecer puramente sentimental en el quehacer humano, esta libertad  delimitaría al capital y volvería a plantearse una lucha por el reconocimiento de clases, el trabajo volvería a ser una actividad humana.

* Feyie Ferrán es estudiante de Licenciatura en Filosofía de la Universidad Alberto Hurtado.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s